martes, 3 de febrero de 2026

CARTA A ZENAIDA

 CARTA A ZENAIDA

Hola Zenaida, abrazos de amor, pasión y alegra por comunicarme contigo. Deseo profundamente que estés en las mejores condiciones de salud, felicidad y compañía familiar, aspiro que hayas dedicado algunos momentos, de tu dulce  existir, a pensar en la escuela en la que estudiaste tu primaria. Yo recuerdo detalles, de nuestros momentos, que habitan en mí con tu dulce presencia.

Son satisfactorias las imágenes de tus ojos azules de imponente cielo, en los que yo, cual espejo, me sentía como mar cargado de olas agitadas deseando abrazarte, besarte, ser feliz en la ternura que tu aliento inspiraba y aún inspira a pesar de la distancia.

El pasillo, detrás del aula de clase, el que nunca su puerta abría, llena mis pensamientos por el momento en el que tuve oportunidad de besarte, creo, no estoy seguro, que tú lo deseabas igual que yo. Esa imagen me acompaña y me enternece en agradables recuerdos.

Cuantas veces quise caminar Palmares abajo, buscar las térmicas aguas azufradas, tan sólo por sentir el placer de tocar tus delicadas manos y sedosos cabellos. No lo hice, me arrepiento, creo que mi adolescencia no estaba preparada para soportar los impulsos de un corazón que mostraba ansiedad de salir de mi pecho y volar como los turpiales de esplendido trinar.

Años después, en San Pedro del Río, opaqué el grito de mi voz para no dejar pronunciar la feroz fatiga de hacerte el amor, sin embargo sé que sentiste el impulso de mi cuerpo y alma. Es posible, añoro que sea así, que tu cuerpo haya sentido lo mismo.  

Ahora que la distancia y la tecnología nos ha acercado se hace presente mi pasión por besarte, tocarte, convencerte que me dejes entrar en ti y descargar mi esencia.

Te adoro mujer hermosa.

Quien siempre te recuerda tu novio de primaria.