Aceptando la sugerencia de Ivan José Ramirez
Tres palabras,
que aunque no lo son, la usamos como sinónimas: disciplina, constancia y
perseverancia, perseverancia contiene a las otras, igualmente la constancia a la
disciplina.
En el ámbito educativo,
disciplina expresa el arte o ciencia en la que se especializó durante los años
de estudio, en instituciones llamada para acrecentar el nivel; en lo social
señala aceptación de las normas impuestas por la moralidad establecida
localmente. Un estudiante disciplinado es aquel que afronta el aprendizaje en
la misma medida y ritmo en que las instituciones formales lo presentan y
sugieren
En cambio la constancia
requiere, además de ser disciplinado, eternos retornos en el círculo del saber,
para revisar, fortalecer y desanclar, de ser necesario, preconcepciones que el
tiempo y la experiencia en el diario hacer aconseja su revisión y acomodo. Las
preconcepciones son parte negativa y natural en todos aquellos que desean
mejorarse en permanencia.
La perseverancia,
es la reina, no en vano es popular la frase: “quien persevera vence” propone
estar por encima de todos los obstáculos, dominarlos para lograr el fin deseado.
Es una invitación a la hipervinculación cognitiva de todos los saberes logrados,
hacerse transdiciplinario.
La repetición y análisis
a profundidad, en perseverancia, sobre variados temas, hace que la
argumentación sea procaz. Quien logre vincular los diversos saberes se hace conversador (compartir versiones con
otros) de buen nivel y personaje útil a la sociedad de convivencia, más ahora,
gracias a las herramientas de comunicación, la convivencia cognitiva no conoce fronteras.
Dr. Edgar B.
Sánchez B.
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