REGALO PARA PAPÁ
El 21 de junio de 2026, día especial,
Maraya caminó todos los puestos de venta del pequeño pueblo en el cuál vivía;
buscaba un regalo para su papá. Este debería cumplir con varios requisitos:
económico, para que su salario mínimo de trabajador empobrecido alcanzara: las
mafias que dirigían su país lo saqueaban sin discriminación, de ahí su pobreza.
Nada imaginado estaba a su alcance; debería ser útil y duradero, su padre aún
conservaba, con diversos usos, el
presente que ofrendó diez años atrás; además cumplir con los requisitos que su
madre señaló el día que visitó la casa
paterno-materna.
Maraya escuchaba voces internas que
recordaban aquellos obsequios no aceptados en su totalidad, no porque lo
desaprobaran sus padres, más bien un sentimiento de no conocer, en profundidad,
el gusto paterno que orientara la compra de la dádiva. Su madre y sus abuelas le habían relatado con
todos sus pormenores las dotes que ellos Ofrecían y que siempre fueron aceptados
con regocijo.
En una de las tiendas, del pequeño poblado,
Maraya notó que otros compradores se concentraban en derredor a dos vitrinas de
exhibición: una de calcetines organizados en grupos de tres y, otra de ropa
interior para caballeros también organizadas en trios. Tomó lápiz y papel anotó
los precios individuales y sumó. Sonrió al darse cuenta que podía comprar uno de
cada uno los tres tripack, celebró tener el detalle para su papá.
Maraya visitó a su progenitor precisamente
21 de junio de 2026, día del padre. La casa paterna estaba habitada por olores
de alimentos cultivados y cosechados en la parcela aledaña a la vivienda, su
campo de cultivo, cuya memoria recordará por siempre; boleros de tríos antiguos
interpretados en cordófonos y la sala dispuesta para el acostumbrado baile. En
la misma fogata, otra olla con agua a pleno hervor y jabón en polvo purificaba
los trapos, que ya cumplieron la misión de vestimenta, y se usarán como limpión
de cocina o relleno de las almohadas. Su padre vistió de estreno en el
celebrado día del padre.
Dr. Edgar B. Sánchez B.
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