viernes, 8 de mayo de 2026

PRIMERO APOLO, LUEGO ARTEMISA

PRIMERO APOLO, LUEGO ARTEMISA

Es admirable como, los buenos lectores, aprovechan la oportunidad que se presenta para invitarnos a revisar viejos mitos, leyendas o personajes relevantes de la historia. Una de ellas es Leto la titánide de la mitología griega, madre Apolo y Artemisa.

Por disfrutar de las delicias sexuales con el dios Zeus fue perseguida por Hera, la esposa de Zeus, quien prohibió que sus hijos nacieran en cualquier lugar de la tierra, por lo que buscó uno recóndito, la isla de Delos, en la que nacerían sus dos hijos. Luchó contra la serpiente pitón, enviada por Hera pare exterminarlos, la cual fue reducida por las certeras saetas de su hijo Apolo.

La búsqueda de un lugar lejano para habitar, fue consagrado al asignar los nombres de los neonatos a los dos viajes a la luna:Apolo  y Artemis, hijos de Leto.

La tripulación de Apolo 11, formada por Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins. Lanzada el 16 de julio de 1969, fue la primera en llevar seres humanos a la Luna y traerlos de regreso a la Tierra.

La misión Artemis II, lanzada el 1 de abril de 2026, fue el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna, duró 10 días y marcó un hito, una tripulación humana viajó a las proximidades de la cara oculta de la luna, también llamada cara obscura por cuanto nunca la veremos desde la tierra, aunque es iluminada por el sol en el tiempo que llamamos Luna Nueva. La lucha de Leto por el derecho de ver nacer a sus hijos fue honrada.

Dr. Edgar Bautista Sánchez Briceño

miércoles, 29 de abril de 2026

COMUNIÓN

 COMUNIÓN

Las relaciones: Estudiante-profesor; facilitador- discente; maestro-discípulo, abuelos-padres-hijos-nietos; no son, en ningún caso, tareas sencillas. Son las bases que sostienen los cambios permanentes en nuestra sociedad viva, no para cambiarla, si para mejorar en lo posible el futuro desde la visión del presente y con bases argumentativas conociendo el pasado.  

Creo que maestro-discípulo es más comprometida pues siempre es ilativa de la experiencia, es inductiva; sin dejar de ser deductiva, tiene al ejemplo del maestro como motor guía, como herramienta. Quien quiere ser maestro se impone así mismo y a sus discípulos ser observador de principios morales y éticos. Entiendo moral, para el presente ensayo, lo enseñado y exigido por los patrones sociales, en cambio ético como lo asumido para consumo individual.

Ser profesional de la educación no incluye, intrínsecamente, el derecho de ser llamado maestro. Este  adjetivo se gana con el diario ejercer, con el continuo convivir, en asumir, si es necesario, patrones que su entorno no usa ni entiende.

Las sociedades como la nuestra, en las que se admira a los profesionales que usan la fuerza para someter, el engaño  y la superstición para controlar e ideologizar y las que negocian  el dolor o la emergencia, son las que requieren de maestros que orienten rumbos a seguir para minimizar su acción cuanto sea posible.

Admito que hay maestros en variados saberes pues, los que, sin ser trabajadores de escuelas formales, enseñan las artes de la construcción de viviendas, las culinarias, las del vestir, las agrícolas, las del sanar los diversos ganados, las de la programación que vincula redes de rápidas decisiones,  entre otros; son maestros, por cuanto son los que tejen con hilos densos y dúctiles  e. entramado del saber necesario y, me atrevo a señalar, el saber suficiente.

Felicitación para aquellos que han decidido ser maestros.

Dr. Edgar B. Sánchez B.

domingo, 12 de abril de 2026

Prudencia

 Prudencia

Se escucha, cual muletilla: “no tiene los pies en la tierra, es un soñador”, para indicar que el otro ha tomado rutas que lo hará infeliz y tendrá rendimiento escaso, ruta segura para la sima.

Se mide con la experiencia individual, instrumento por lo general erróneo y no sometido a verificación.

Es bueno que el otro busque su felicidad desde la introspección, coártale, es un error, cualesquiera sean las formas. Más bien evaluar sus éxitos y sugerir, sólo eso, rutas para superar la cima actual. Nadie es totalmente exitoso.  

Dr. Edgar B. Sánchez B.

domingo, 5 de abril de 2026

CARTA A MIS AMIGAS, MIS MAESTRAS

 CARTA A MIS AMIGAS, MIS MAESTRAS

Hola Joryelys, hola Nora, aunque frecuentamos los mismos lugares con los mismos fines y mismo ánimo. He querido usar el recurso de la carta escrita para sentar en el recuerdo los momento hermosos que hemos compartido y en los cuales he recibido enseñanzas, desde sus maestrías, que me ayudarán a transitar, en felicidad,  los días por venir.

Deseo, desde lo profundo de mis sentimientos, que sus vidas continúen transitando en felicidad, compartir y en aprendizajes continuos de los diversos géneros que la grata música ha producido. Es admirable verles, con tanto entusiasmo, ejecutado lo que todos nos gusta y buscamos, momentos de felicidad y llenado de espacios vacíos que, el trajinar en diversos trabajos, por lo rutinario, no logran satisfacer.

De mis metas, en búsqueda de la felicidad, he fomentado: la lectura y escritura, el reír de chistes que comprometan el pensar, el tocar algún instrumento musical, el nadar y, el más difícil de todos para mí, por su puesto: bailar. De este último, he sentido, gracias a ustedes, avances de prodigio,

Educar el cuerpo hacia la motricidad fina y simétrica es tarea de gigantes, Sísifo es el mejor ejemplo de repetición, aunque el mito lo señala como repetición sin propósito, en cambio en mi caso el aprender a bailar tal como ustedes me enseñan es para lograr alcanzar felicidad. Cabe destacar que, el cerebro al realizar asuntos que le es vinculado a lo que va aprendiendo, es feliz y repetirlo le produce placer.

Gracias bellas amigas por brindarme la oportunidad de aprender lo kinésico, sé que seguiré creciendo.

Demás está decirles que nos seguiremos viendo en los lugares acordados, para encontrarnos en lo que tanto nos gusta: Aprender haciendo (discencia).

Sin más que agregar, quedo de ustedes su amigo, Edgar B. Sánchez B.      

AGÓNICO

 AGÓNICO

En mi jardín, una hermosa mariposa azul volaba errática, aunque así es como vuelan, es su naturaleza, en múltiples formas singulares de embellecer. Desde una rama envejecida de lo que fue un productivo limón, un pájaro multicolor, analizaba su vuelo; se veía hermoso en esa pose de cazador, bueno eso creo yo, no he preguntado a otros, La mariposa, estoy seguro, no coincidía con mi apreciación. De pronto la mariposa desapareció. Hace poco
emulé al trinador, la mariposa cambia de colorido a su antojo, no logré captar su ruta de vuelo.
Dr. Edgar B. Sánchez B.

domingo, 29 de marzo de 2026

Carta a Quea

 Carta a Quea

Hola Lucrecia, un abrazo grande, tan grande como tu corazón y como la solidaridad de Gerardo, tu esposo.

Me he enterado que has viajado a Colón, ciudad de Las Palmeras, junto con tu esposo de quien te enamoraste caminando por el pie de montaña que circunda al Morrachón,  Cumbre olímpica que tantos recuerdos sembró, incluso cuando aún no se vislumbraba carretera alguna.

Sé que no te fue fácil convencer a Gerardo para este viaje de retorno, en brazos de sus hijos, al lar en el que ustedes nacieron y que habitarán la posada familiar en la que solo al silencio y la oración se le permite entrar.

El caballo cenizo de lustrosas riendas que tanto sirvió a tu esposo Gerardo para acrecentar su presencia hasta conquistar tu corazón, ha transformado el relinchar en un canto de recibimiento y despedida. Así los dos, con siempre abrazo fraterno, morarán el habita de Mausolo. Sé que papá y mamá los recibirán con la grandeza que ustedes merecen, pregonando las alturas de Ruben Dario con sus mil constelaciones que bordan fulguraciones de velo azur impalpable y esplendente. 

Cuando esta misiva les llegue, con plena seguridad estarán construyendo espacio esplendido para que el visitar de nosotros, cuando la naturaleza lo decida,  sea de confort.

Abrazos Quea, Abrazos Gerardo. Dios los bendiga.

Sin más que agregar: Edgar Bautista Sánchez Briceño.

Aceptando la sugerencia de Ivan José Ramirez

 Aceptando la sugerencia de Ivan José Ramirez

Tres palabras, que aunque no lo son, la usamos como sinónimas: disciplina, constancia y perseverancia, perseverancia contiene a las otras, igualmente la constancia a la disciplina.

En el ámbito educativo, disciplina expresa el arte o ciencia en la que se especializó durante los años de estudio, en instituciones llamada para acrecentar el nivel; en lo social señala aceptación de las normas impuestas por la moralidad establecida localmente. Un estudiante disciplinado es aquel que afronta el aprendizaje en la misma medida y ritmo en que las instituciones formales lo presentan y sugieren

En cambio la constancia requiere, además de ser disciplinado, eternos retornos en el círculo del saber, para revisar, fortalecer y desanclar, de ser necesario, preconcepciones que el tiempo y la experiencia en el diario hacer aconseja su revisión y acomodo. Las preconcepciones son parte negativa y natural en todos aquellos que desean mejorarse en permanencia.

La perseverancia, es la reina, no en vano es popular la frase: “quien persevera vence” propone estar por encima de todos los obstáculos, dominarlos para lograr el fin deseado. Es una invitación a la hipervinculación cognitiva de todos los saberes logrados, hacerse transdiciplinario.

La repetición y análisis a profundidad, en perseverancia, sobre variados temas, hace que la argumentación sea procaz. Quien logre vincular los diversos saberes  se hace conversador (compartir versiones con otros) de buen nivel y personaje útil a la sociedad de convivencia, más ahora, gracias a las herramientas de comunicación,  la convivencia cognitiva no conoce fronteras.   

Dr. Edgar B. Sánchez B.